Nada más llegar a Girona, paseamos junto al río Onyar y lo cruzamos varias veces por distintos puentes, contemplando las casas que dan al río y los edificios históricos que sobresalen por encima de ellas.
Paseamos por los callejones y escaleras del barrio viejo, la antigua judería o Call, hasta descubrir la Catedral: el campanario con el ángel, la escalinata ante la imponente fachada, la puerta de la antigua muralla romana y medieval, ...
Finalmente, fuera del antiguo recinto amurallado, paseamos todavía por callejones y plazas medievales para poder ver la pequeña linterna octogonal de los Baños Árabes y contemplar las iglesias gótica y románica, respectivamente, de Sant Feliu y de Sant Pere de Galligants.
Como no podía ser de otro modo, también aprovechamos la bonanza de este soleado día de otoño para sacar muchas, pero que muchas, fotos ... (nosotros, nosotros sacando fotos, nosotros sacándonos fotos a nosotros mismos, detalles, pruebas, experimentos, ... si casi nos quedamos sin comer a mediodía!) Por cierto, ¿alguien sabe qué hace Miki Puig en la fachada de la Catedral, debajo del pie de la Virgen María?